
CAUSAS
- cambios bruscos en la dieta
- desorden en las horas para comer
- cuando el niño no beba suficiente agua, leche o jugos de frutas.
- cuando no consuma una dieta saludable que incluya suficiente fibra.
- después de alguna enfermedad, o si ha tenido fiebre o ha tomado ciertos medicamentos.
- las tensiones escolares al inicio del ciclo escolar influyen.
- puede coincidir con un acontecimiento familiar traumático.
TRATAMIENTO
Algunos niños requieren solamente
pequeños cambios en el estilo de vida y en la dieta. Aumentar la
cantidad de fibra, fruta líquidos y vegetales. Estos se deben
mantener aun después de solucionado el problema.
Otros precisan medicación tales como
ablandadores de heces y en algunos casos laxantes